Cuando no sabes qué decir ante una pérdida gestacional

Ante una pérdida gestacional o perinatal, no siempre sabemos cómo ayudar. A veces, escuchar, respetar y estar presentes puede significar mucho más que encontrar las palabras adecuadas.

10/15/2026

15 de octubre · Día Mundial de Concienciación sobre la Muerte Gestacional, Perinatal y Neonatal

«Eres joven, ya tendrás otro».
«Al menos sabes que puedes quedarte embarazada».
«Todo pasa por algo».

Seguramente hayas escuchado alguna de estas frases. Quizá incluso las hayas dicho alguna vez intentando consolar a alguien.

Y es que, cuando una persona atraviesa una pérdida gestacional o perinatal, muchas veces no sabemos qué decir. Nos incomoda su dolor, nos preocupa empeorar las cosas y buscamos palabras que puedan aliviarlo.

Pero no todo lo que se dice con buena intención ayuda.

No hay una única manera de vivir una pérdida

Perder un bebé durante el embarazo, en el parto o después de nacer puede suponer un dolor difícil de explicar. A veces también implica despedirse de todo aquello que se había imaginado: un nombre, unos planes, una vida que empezaba a tener forma.

Cada persona vive esa experiencia de manera diferente. Algunas necesitan hablar de lo ocurrido; otras prefieren guardar silencio. Hay quienes sienten tristeza, rabia, culpa, miedo o incluso emociones que les cuesta comprender.

Y ninguna necesita que alguien le diga cómo debería sentirse o cuánto tiempo debería durar su duelo.

Acompañar no significa tener las palabras perfectas

A veces creemos que ayudar consiste en encontrar algo que haga sentir mejor a la otra persona.

Sin embargo, acompañar también puede ser sentarse a su lado, escuchar sin interrumpir o aceptar que hay dolores que no podemos solucionar.

Podemos empezar por algo tan sencillo como:

  • «Siento mucho lo que ha pasado».

  • «No sé muy bien qué decirte, pero estoy aquí».

  • «¿Quieres hablar de ello?».

  • «¿Qué necesitas de mí ahora mismo?».

También podemos preguntar si quiere hablar de su bebé, ofrecer ayuda concreta o simplemente respetar que ese día no tenga ganas de hablar.

No siempre hace falta decir algo. A veces, estar presente es suficiente.

Hay frases que, sin querer, pueden hacer daño

Cuando decimos «ya tendrás otro» o «al menos fue pronto», podemos estar intentando transmitir esperanza.

Pero también podemos hacer que la persona sienta que su pérdida no tiene suficiente importancia o que debería recuperarse cuanto antes.

No necesita que busquemos el lado positivo de lo ocurrido.

Necesita sentir que su dolor tiene un lugar, que puede expresarlo sin miedo a incomodar y que no tiene que justificar lo que está sintiendo.

Y algo importante: el acompañamiento no termina cuando pasan las primeras semanas. Seguir preguntando, recordar fechas significativas o mencionar a su bebé, si así lo desea, también puede ser una forma de estar presente.

A veces, lo más importante es no apartar la mirada

Este 15 de octubre nos recuerda que existen pérdidas de las que todavía cuesta hablar.

Y que acompañar a alguien que las ha vivido no consiste en borrar su tristeza, encontrar explicaciones o apresurar su recuperación.

Quizá se trate de algo mucho más sencillo, aunque no siempre sea fácil: aprender a escuchar, respetar y permanecer cerca incluso cuando no sabemos qué decir.

Porque no siempre podemos aliviar el dolor de alguien, pero sí podemos evitar que tenga que vivirlo en soledad.

Imagen original de René Merino

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